Lo diamantes naturales

Precioso y deseado es como podríamos definir al diamante natural. Una gema que, a lo largo de la historia suscitó la admiración de las élites y las familias reales que la asociaban al poder, al coraje y la invencibilidad. El amor no tardaría en hacerse un hueco en esta gema tan preciada convirtiéndola, con el tiempo, en el símbolo del amor. De ahí que los anillos de compromiso presidan en su centro un deslumbrante diamante natural.

Además, se trata de la gema más dura hasta ahora conocida por el ser humano, pero también es la más simple en cuanto a composición química. El diamante no alberga en su interior a cualquier inquilino, sino única y exclusivamente a átomos de carbono. Así es, el diamante es 100% carbono cristalizado.

Si esta conversación llegara a oídos de los más puristas habría que señalar que, aunque el diamante es carbono puro, es verdad que puede albergar otros elementos como son el nitrógeno, boro e hidrógeno.

Esto sería lo más superficial que debes saber acerca del diamante. ¿Quieres saber más sobre ellos? Pues no tienes más que devorar cada una de las palabras de este artículo así que… ¡allá vamos!

¿Cómo y dónde se forman los diamantes de manera natural?

Para que un diamante se forme necesita de una fuente de carbón, que se cristalizará bajo unas temperaturas y presiones extremas. Y esto no se logra en la superficie terrestre, sino en el manto terrestre a unas profundidades de 120 y 190km aproximadamente.

Tierra-capas-corteza-manto-terrestre-inferior-superior-nucleo-diamantes-naturales
©SIBG.ES

Seguramente hayas escuchado que los diamantes naturales tardan miles de años en formarse, aunque nosotros tenemos un punto de vista diferente. Tenemos una férrea opinión de que si en un laboratorio se puede formar un diamante en tan sólo unas semanas, donde la temperatura y la presión es controlada; ¿Cómo se va a tardar miles de años en la generación de un diamante en la tierra, cuando ésta posee unas presiones y temperaturas mucho más altas?.

El hecho de que los diamantes naturales tarden miles de años en formarse es una verdad a medias. Se crean en pocos días, pero tardan miles de años en llegar a una profundidad donde podemos extraerlos. Por lo que podemos concluir que no es su creación lo que tarda miles de años, si no su llegada a una profundidad en la que puedan ser encontrados.

¿Cómo llegan los diamantes naturales a la superficie?

Los diamantes llegan a nosotros a través de erupciones volcánicas profundas. Antes de que organices un viaje a algún volcán en búsqueda de diamantes debes saber que no cualquier volcán vale. Primero deberás saber distinguir dos elementos:

  • Por un lado, tenemos a los diamantes que se fueron generando en el manto terrestre hace miles de millones de años.
  • Por otro lado, las kimberlitas y lamproitas que son rocas volcánicas llamadas ígneas que no dejan de ser magma que se ha enfriado y solidificado. Cabe destacar que estas rocas son mucho más jóvenes que lo diamantes.

Pues bien, para que estos diamantes consigan subir a una profundidad donde los podamos extraer, necesitan de un medio de transporte. Este transporte son las kimberlitas y lamproitas.

Cuando se forman las kimberlitas y lamproitas, en ocasiones, estas envuelven a los diamantes, convirtiéndose estos en inclusiones extrañas. Para que lo veas de manera más gráfica, imagina que la avellana del Ferrero Rocher es el diamante y la envoltura la kimberlita o lamproita.

Kimberlita-diamante-natural-chimena
©SIBG.ES - Diamante atrapado en una kimberlita

Y ¿En qué se diferencian estas rocas de las otras rocas volcánicas? En que se forman donde nacen los diamantes, es decir, a las profundidades anteriormente citadas de 120 y 190km. Estas profundidades son al menos tres veces superiores a donde suele generarse el magma de la mayoría de los volcanes, con lo cual, es un fenómeno muy raro.

¿Ahora entiendes por qué los diamantes naturales son tan preciados y difíciles de encontrar?

Chimeneas de kimberlita y chimeneas de lamproita

Como acabamos de explicar, los diamantes son transportados por las kimberlitas y lamproitas. Tenemos al pasajero (diamante) y al vehículo (kimberlitas y lamproitas). Con lo cual nos falta por saber la carretera por la que circula.

Esta carretera es lo que llamamos “la chimenea de kimberlita” o “la chimenea de lamproita”. Esto no es más que una grieta volcánica que conecta el manto terrestre con la corteza terrestre.

chimenea-kimberlita-kimberlitica-anillo-de-toba-diamantes
©SIBG.ES
chimenea-kimberlita-kimberlitica-anillo-de-toba-diamantes-3D
©SIBG.ES

Estas chimeneas no tienen la apariencia de los volcanes a los que estamos acostumbrados a ver. En el caso de las chimeneas de kimberlita o de lamproita se suele apreciar una depresión en forma de cuenco (como una copa de martini) rodeado por un anillo de escasa altura llamado “anillo de toba”. Este anillo se va erosionando con el tiempo haciendo que el material erosionado vaya rellenando ese cuenco y aplanando la superficie. Así es como, con el paso del tiempo, estas chimeneas acaban pasando desapercibidas en muchos casos.

¿Todas las chimeneas kimberlíticas contienen diamantes?

La respuesta es no, ya que cuando se va formando la kimberlita puede que no atrape a ningún diamante en su interior.

Con los datos ofrecidos por las diferentes empresas que extraen diamantes a día de hoy, hemos bautizado el siguiente hecho como “La probabilidad del 10% en la kimberlita”

Este concepto viene a decir lo siguiente:

Se conocen unas 6.000 chimeneas de kimberlita en el munto, donde solo unas 600 (el 10%) contienen diamantes. De esas 600, únicamente unas 60 (el 10%) contienen diamantes con una calidad que hace que la extracción sea rentable.

¿Cada vez se complica más la tarea de conseguir diamantes verdad?

La planta “Pandanus candelabrum” te indica donde puede haber diamantes

Hace poco, el reputado geófisico Stephen E. Haggerty descubrió algo curioso y que algunos cazadores de diamantes no dejan de buscar. Se trata de la planta “Pandanus candelabrum”.

¿Y qué tiene que ver esta planta con los diamantes?

Pues básicamente que esta planta tiene algo que la caracteriza: crece en los cráteres de las chimeneas de kimberlita, porque son rocas ricas en potasio, fosforo y magnesio, algo que parece gustarle.

Pandanus-candelabrum-diamante-kimberlita
Pandanus Candelabrum

¿Esto es una coincidencia? Según los estudios no. De hecho, el geófisico estadounidense, Stephen E. Haggerty llevó a cabo investigaciones en África Occidental desde 1970, donde concluyó que donde está esa planta, existe Kimberlita.

Ten en cuenta que, de momento, esta relación de uno a uno solo se ha dado en Africa occidental por lo que no se puede afirmar con seguridad que esto sea así en la mayoría de los casos y verás por qué.

Se tienen que combinar dos cosas para que donde se encuentre esta planta haya diamantes:

  • [zona estriada roja] Encontrarte en una zona diamantífera (Por ejemplo, Canadá, Australia, Rusia, Brasil y algunas partes de Africa)
  • [Zona naranja] Y que estés en una zona tropical o subtropical ya que esa planta solo crece en esas zonas.

Con lo cual, si coinciden estos dos elementos, sabremos que donde se encuentre esta planta habrá fuertes probabilidades de hallar kimbelita. Y si hay kimberlita, también existen probabilidades de encontrar diamantes.

Mapa-zonas-tropicales-subtropicales-kimberlita-diamante-natural-chimenea-pandanus-diamantes-naturales
©SIBG.ES

¿Sabrías decirnos dónde coinciden estos dos elementos? ¡Atrévete y deja tu respuesta abajo en la zona de comentarios!

A lo largo de las próximas semanas iremos desvelando todos los entresijos del diamante para que no te quede ningún misterio por resolver sobre esta piedra preciosa que, además de ser la más deseada, también es la más desconocida.

Recibe descuentos exclusivos, promociones y las últimas noticias suscribiéndote a nuestra newsletter. 
SUSCRIBIRME A LA NEWSLETTER

Privacy Preference Center

error: Content is protected !!
Abrir chat
1
¿Hablamos?
Hola 👋 ¿Qué tal estás? Si necesitas algo, aquí me tienes!